miércoles, 22 de junio de 2016

Amacio Rodríguez Castaños (s. XX-XXI)


Nació en Santa Cruz de La Palma el 3 de agosto de 1933, hijo de Amancio Rodríguez Martín e Victoria Natividad Castaños Villaeal,

Ingresó en la escuela naval militar en 1953 y fue promovido a guarda marina en 1955; obtuvo los despachos de alférez de fragata en 1957, de alférez de navío en 1958 y de teniente de navío en 1962, pasando a mandar el dragaminas Ebro. Como capitán de corveta (1972) fue segundo comandante del destructor Álava, pasando luego a ocupar un desino en el Estado Mayor de la Flota como ayudante del almirante jefe.
Promovido a capitán de fragata en 1980  pasó al mando de la corveta Descubierta, el barco más moderno de la Armada en aquella época; con el mismo empleo desempeñó la jefatura de la Oficina de Valoración y Adiestramiento a Flota, la comandancia del destructor Alcalá Galiano y la sección de operaciones del Estado Mayor de la Zona Marítima del Mediterráneo.
Tras el ascenso a capitán de navío en 1985 fue jefe del arsenal de Las Palmas de Gran Canaria donde se mantuvo tres años (1987-1990); como contralmirante, empleo al que ascendió en 1990, fue subdirector de mantenimiento de la División Logística de la Jefatura de Apoyo Logístico y almirante jefe de la División Logística del Estado Mayor de la Armada, y como vicealmirante (1993) pasó a dirigir Construcciones Navales Militares y más tarde a ejercer el cargo de almirante jefe de la Zona Marítima de Canarias.
Diplomado de Estado Mayor de la Armada, especialista en armas submarinas, realizó los cursos de lucha y guerra submarina, de mantenimiento de torpedos Mark 14, y de técnicas pedagógicas, llegando a ser profesor de la Escuela de Armas submarinas y del Centro de Instrucción y de Adiestramiento de la Flota.
Pasó a la reserva el 3 de agosto de 1995 por cumplir la edad reglamentaria, cuando desempeñaba el cargo de almirante jefe de la Zona Marítima de Canarias.
Ha sido distinguido con la concesión de la Gran Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco, cinco cruces del mérito naval de primera clase con distintivo blanco,la medalla militar de primera clase de las Fuerzas Armadas de Portugal y la cruz, encomienda, placa y Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. También es Hijo Predilecto de La Palma por nombramiento del Cabildo Insular de la Isla.
Casado y con descendencia, falleció en Madrid, el 14 de Octubre de 2014.

Fuentes:

jueves, 25 de febrero de 2016

Ángel Jaime Hernández de Paz (S. XX-XXI)


Ángel Jaime Hernández de Paz, nació el 5 de mayo de 1927, en Fuencaliente, hijo de Loreto Hernández Hernández y Ángela de Paz Pérez.
Estudió Náutica en la antigua Escuela Oficial de Náutica de Santa Cruz de Tenerife, obteniendo el título de alumno en 1950.
Tras haber realizado sus prácticas como agregado, y completar su formación como Piloto, en noviembre de 1955 obtuvo el título de Piloto de la Marina Mercante de primera clase. Para entonces ya había navegado a bordo de los buques León y Castillo, Isla de Tenerife  y Lanzarote, de Compañía Trasmediterránea.
Tras un periodo de cinco años dedicado a la enseñanza en su localidad natal, en abril de 1960 volvió a embarcar como tercer oficial en el buque tanque Gobeo, propiedad de la naviera Gobaldre y más tarde en barco frigorífico Joh. Gorthon, de la Gorhon Line.
En agosto de 1962 embarcó en el Monte de la Esperanza, de la Naviera Aznar, donde se desempeñó como segundo y tercer oficial.
En marzo de 1963 ingresó en la Reserva Naval Activa (RNA) donde ocupó los puestos de director de tiro de la corbeta Nautilus, segundo comandante del remolcador RA-5 y segundo comandante de la barcaza de desembarco K-3, además de otros empleos en la Comandancia Militar de Marina de Santa Cruz de Tenerife. Durante su actividad en la Armada recibió la Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco.
En febrero de 1967 obtuvo el título de Capitán de la Marina Mercante y en 1975 pasó a ocupar la plaza de práctico del puerto Los Cristianos (Tenerife), en el que se mantuvo hasta su jubilación en 1996.
Falleció el 25 de noviembre de 2003.



lunes, 4 de enero de 2016

Domingo Francisco de Paz (S. XVII)


Capitán y piloto de la Carrera de Indias, hijo de Juan Francisco Cordero y Catalina de Candelaria de Paz, nacido el 4 de agosto de 1648, fue mayordomo del hospital de Nuestra Señora de los Dolores durante cinco años y destacó como generoso benefactor de dicho establecimiento de beneficencia. Dio poder para testar en su nombre en virtud de instrumento que pasó el 30 de agosto de 1718 ante Andrés de Huerta Perdomo, escribano público, y sus apoderados lo otorgaron el 15 de octubre siguiente mediante el cual fundó una capellanía de misas rezadas condicionada a que su titular asistiera a los pobres moribundos acogidos en aquel centro. Se preocupó por el ornato de la iglesia de la casa-hospital, a la que dejó dos doseles de tafetán listado par los altares colaterales, un sitial y un dosel de damasco carmesí para la imagen de Nuestra Señora de la Concepción venerada en el mismo templo, la colgadura de tafetán listado para la capilla y el crucero (de su propio caudal y limosnas), un sitial y dosel de tafetán doble morado para que el Jueves Santo sirviera a la imagen de Nuestro Señor de la Humildad y Paciencia que allí recibía culto, y dos frontales para los altares mencionados. También hizo a su costa dos casullas de damasco, un alba de morlés, y un juego de cáliz (sobredorado en su interior), patena, empolletas, platillo y campanilla, todo de plata.


FUENTE: Pérez García, J. (2009). Fastos biográficos de La Palma. Santa Cruz de La Palma: Sociedad Cosmológica y Caja Canarias, pp. 166-167.

jueves, 17 de abril de 2014

Lupercio de la Cruz (S. XVII)


Natural de la isla de La Palma. Nacido hacia 1568.

En junio de 1593 solicita de la Casa de Contratación de Sevilla, ante el escribano de la misma y Don Rodrigo Zamorano, cosmógrafo y Piloto Mayor por sus majestades, examen para el grado de piloto de las provincias de Tierra Firme, La Habana, Nueva España y Santo Domingo.

El proceso iniciado referente a su “Limpieza de Sangre” nos indica que Lupercio era hijo de Juan de la Cruz, difunto en ese año de 1593, y de Leonor Mejía, viuda. Nieto por línea paterna de Juan García de la Cruz y María Asencio, y por la materna, de Juan Mejía y Lucía Márquez.

Respecto al interrogatorio que se le abre como aspirante al grado de piloto de la Carrera de Indias, los testigos reunidos confirman la honorabilidad, experiencia y habilidad del marino palmero.

Joan de León, maestre de la Carrera de Indias, de veintinueve años, dice conocer al interesado, desde hace cuatro, navegando la Carrera de Indias. Refiriéndose al aspirante apunta “que parece ser hombre de mas hedad de veinte e cinco hombre honrrado y que no padece ninguna de las tachas  que la pregunta dice…” Por la declaración de este testigo sabemos que Lupercio de la Cruz ha navegado “la provincia de Tierra Firme y que agora en esta ultima flotta que vino de la provincia de Tierra Firme este presente año desde la Tercera hasta Cupaná (Venezuela) vinieron ambos juntos en la nao vizcayna que hera de Simon Amador uiniendo este testigo por pasajero siendo como es maestre examinado y el dicho Lupercio de la Cruz por marinero y demas de esto acompañaba al piloto de la dicha nao…” “Y que abra el dicho testigo quatro años que vio este testigo hacer un viaxe a la dicha provincia de tierra firme por maestre de un pataxe de Pheliphe de Gaya y tiene noticia que antes de esto abia hecho otros dos viaxes a las Indias el uno de ellos por marinero a la dicha provincia de Tierra Firme y otro por grumete a la Isla Española de Santo Domingo ganando sueldo en todo…”

El piloto Gonzalo Baez Bello, vecino de Sevilla, de treinta y nueve años, dice conocer al Lupercio de la Cruza desde hace cuatro. Refiere haber visto navegar al pretendiente desde “estos reynos” hasta Nombre de Dios, en calidad de marinero “de un pataxe de Pheliphe de Gaya y demas de esto en este dicho viaxe desta flota que vino de la dicha provincia (del) general Don Francisco Martinez de Leyba, fueron juntos desde Cupana hasta Nombre de Dios en la nao de Martin Joan de Minguez  yendo este testigo por piloto y el susodicho por marinero…”

Juan Alonso, vecino de Triana, piloto examinado de veintiséis años, da fe de un viaje que juntos hicieron hacia Cartagena en un navío de “aviso” con origen en  Sanlucar.

Otro de los testigos confirma igualmente  la presencia de Lupercio en la flota del general Francisco Martínez de Leyva, en viaje desde Cupana hasta la ciudad de Nombre de Dios, yendo por marinero, “que por la mar el dicho Lupercio de la Cruz usaba de los ynstrumentos de piloto tomando de la altura del sol y estrella usando juntos la carta de marear y vio este testigo que sobre ello yba a tomar parecer con Diego Alvarez piloto de la dicha nao el qual decia que le avia allado cierto en ello al dicho Lupercio de la Cruz…”.

Los últimos testigos (de los muchos presentados) abundan en la experiencia del piloto palmero en la navegación de la Carrera de Indias. Bartolomé de Vargas, piloto, asegura haber viajado con él en una nao de Matías Escobedo desde la provincia de Tierra Firme hasta Nombre de Dios y su vuelta en la misma nao, yendo el aspirante en calidad de marinero. Este mismo testigo reconoce haberle visto posteriormente en otro viaje  que realizó en un patache de Felipe de Gaya en ruta a Nombre de Dios en calidad de piloto. Igualmente, por maestre en una nao desde las Canarias hacia la Habana.

Una curiosa noticia, residente en este mismo proceso, nos ilustra sobre la edad y aspecto físico del futuro piloto palmero: Se trata de su alistamiento en la nao Nuestra Señora de Guía: “en Cadiz a diez y siete dias del mes de febrero de mill y quinientos y noventa y dos años ante el dicho señor factor se alisto en esta nao la gente de mar siguiente = Lupercio de la Cruz de veinte y cinco años buen cuerpo, delgado de rostro dos señales de heridas en la frente…

Pocas noticias más aportan los documentos sobre la carrera del piloto palmero. Sabemos que en 1623, Lupercio de la Cruz ya había fallecido, pues serán sus herederos, mujer e hijos, quienes reclamen en la Audiencia de Filipinas, parte del sueldo que todavía le adeudaban… “por que hoy estan por cumplir las mandas y legados que hizo en su testamento en dicho Lupercio de la Cruz el qual por dexar a su muger e hijos con mucha necesidad no las pueden cumplir y pues la causa en si es tan pia y su justificación consta por las dichas certificaciones y fenecimiento de quenta que presentan en consideración de lo qual…”. Al referirse al marino palmero, lo hacen como Capitán Lupercio de la Cruz, piloto de una de las carabelas que, en 1613, llevó Ruy González de Sequeiro a Filipinas.

Lupercio de la Cruz era hermano (posiblemente mayor) de otro reconocido piloto palmero; Ambrosio de la Cruz. http://elmocanal.blogspot.com.es/2013/05/abrosio-de-la-cruz-ssxvi-xvii.html 

CONTRATACION, 53A, N.2.

ORTEGA DE LA MANO, G.




martes, 15 de abril de 2014

Diego Pérez Piñero (S. XVII)


Nacido en 1607 en la Isla de La Palma. Hijo de Hernando Martín y Margarita Hernández. Era nieto de Juan Martín y María Hernández.

En 1645 solicita ante la Real Casa de Contratación de Sevilla examen de piloto de la provincia de Nueva España, Puerto Rico, Santo Domingo, provincia de Honduras, Campeche, La Ensenada, La Habana y demás islas y costas de su barlovento. “Dijo por quanto el a usado el arte de marear y nabegar la Carrera de Indias de tiempo de veynte y quatro años a esta parte y particularmente a la provinzia de Nueba España y toda su costa y concurren en el todas las calidades que su majestad tiene mandado por su Real Cedula…

Como es habitual, el auto de la Casa de Contratación de Sevilla abierto al respecto se compone de dos partes; la probanza destinada a demostrar la limpieza de sangre del pretendiente y la probanza que confirma la habilidad y experiencia del mismo para en oficio que pretende ocupar.

El capitán Juan Rodríguez de Puntallana, piloto examinado de la Carrera de Indias, natural de la Isla de La Palma, residente en Triana de Sevilla, de cuarenta y tres años de edad, presta juramento ante Francisco de Ruesta Infanzón, piloto mayor “por su majestad” y dice que conoce a Diego Pérez desde hace más de dieciséis años. E igualmente que conoció a sus padres en la Isla de La Palma y tuvo noticia cierta de sus abuelos. De todos ellos pondera su condición de cristianos viejos sin tacha alguna.

Otros dos testigos que se asoman a la probanza, Pedro Rodríguez Acosto (Acosta) y Francisco Rodríguez, pilotos examinados y naturales de la Isla de La Palma, certifican  lo dicho por Rodríguez de Puntallana.

De las repuestas de los testigos presentados en la probanza sobre la experiencia como navegante de la Carrera de Indias extraemos que Diego Pérez tenía reconocida experiencia en la navegación a la provincia de Nueva España (especialmente), habiendo ejercido de marino, guardián de piloto y piloto principal. En 1638 figura con este último cargo en una fragata propiedad de Don Ambrosio Fernández en la ruta de Nueva España al puerto de La Habana y su vuelta. En 1641 va como piloto “acompañado” de un navío propiedad de Don Gregorio de Ludres, desde España a Santa Marta y de allí a Cartagena en compañía de las naos Don Lorenzo de Córdoba. En 1642 es piloto “acompañado” del navío Nª Sª de la Candelaria y San Francisco, propiedad de Martín de Arbide, de la flota de Nueva España de Don Pedro de Ursúa. En ese mismo año lo encontramos como piloto principal de una fragata propiedad de Don Juan Ángel en la ruta desde el puerto de Campeche a Nueva España. “Y el año passado de mill seis. Quarenta y tres yba por piloto principal a la dicha provincia de Nueva España en un navio que se despacho de avisso destos reynos a la dicha provincia…” Con posterioridad navegará la ruta de Nueva España como piloto “acompañado” y principal en las flotas de Pedro de Letes y del general Don Martín Carlos de Mencos, entre otros viajes “que tiene dicho que hiço con este testigo le bido siempre usar de los ynstrumentos de piloto y tomar la altura del sol y la estrella y echar punto encarta de marear y le bido estar mui diestro en ello...”

El 18 de diciembre de 1645, ante el tribunal examinador de la Real Casa de Contratación de Sevilla y Universidad de Mareantes, “aviendosse echo el dicho examen en la forma que dicho es y aviendosse botado según su majestad ttiene mandado bistos y contados los dichos bottos el dicho Diego Perez Piñero salio aprobado por tal piloto y bisto por el capitan Francisco de Ruesta Infanzon piloto mayor por su majestad  le dio en presenzia de los suso dichos el grado de tal piloto de la dicha provincia de Nueva España Puerto Rico Santo Domingo Campeche La Habana Jamaica Honduras y demas puertos…

Cabe la posibilidad de que Diego Pérez Piñero y Diego Hernández Piñero, (http://elmocanal.blogspot.com.es/2009/05/diego-fernandez-pinero-siglo-xvii.html) sean la misma persona.

CONTRATACIÓN, 56A, N.28.

ORTEGA DE LA MANO, G.


Antonio Carrillo Alemán (S. XVII)

Nacido en 1630. Natural y vecino de La Palma, hijo de Antonio Díaz y María Alemán.

En 1664 solicita examinarse del grado de piloto para la provincia de “Tierra Firme (Santa Marta, Río de la Hacha, Margarita, Portobelo, Cartagena, La Habana, Caracas y demás puertos e islas de su costa y barlovento)”.

En el interrogatorio presentado a los testigos, al efecto de confirmar y reconocer la genealogía, naturaleza y limpieza de sangre del pretendiente, se pregunta: “Primeramente si conocen al dicho Antonio Carrillo y saben que es suso dicho es hijo lejitimo de Antonio Diaz y Mª Aleman los quales fueron cassados y belados en faz de la Santa Madre Yglesia Catholica y de su matrimonio obieron y procrearon por tal su hijo lejitimo al dicho Antonio Carrillo criandolo y alimentandolo como tal hijo lejitimo abido y tenido y comunmente reputado los quales son y fueron naturales de la dicha ysla de La Palma…” “Digan si saben que el dicho Antonio Diaz padre del dicho Antonio Carrillo fue hijo lejitimo de Francisco Diaz y Anna de la Mota su mujer abuelos paternos del dicho Antonio Carrillo y por tal abido y tenido y comunmente reputado…Digan si saben que la dicha Maria Aleman madre del dicho Antonio Carrillo fue hija lejitima de Francisco Carrillo y Cathalina Mayor abuelos maternos del dicho Antonio Carrillo abida de su lejitimo matrimonio y por tal cumunmente reputados y que fueron naturales de la dicha ysla de La Palma…”

Varios testigos, con oficios “de la mar” y normalmente paisanos, confirman de Antonio Carrillo, su limpieza de sangre. Tal requisito se hacía indispensable para poder acceder al puesto que se solicitaba.

El testigo Juan Martín, palmero, marino y residente en el Barrio de Triana de Sevilla, dice conocer a Antonio Carrillo, pero no a sus padres y abuelos “porque ya estan fallecidos”, aunque tiene constancia de su ascendencia por tener noticias de sus propios padres. Lo mismo confirma el marinero palmero Gaspar de los Reyes ante el capitán Francisco de Ruesta, piloto mayor por su majestad, que además conoció a los padres del interesado. Antonio de Almeida, natural de La Palma, marino, se reafirma en la limpieza de sangre y naturaleza de Antonio Carrillo “todos son y fueron xristianos biexos limpios de toda mala raza no descendientes de moros ni judios no de los nuevamente convertidos a Nuestra Santta Fe Catolica y que ninguno de los dichos a ssido castigado ni penitenciado por el Santo Oficio de la Ynquisición…
Con respecto al interrogatorio elaborado a fin de demostrar a capacidad de Antonio Carrillo para acceder el grado de piloto, el testigo Gaspar de los Reyes (ya comentado), de cuarenta y cuatro años, vecino de Cádiz y piloto examinado, confirma que ha vista navegar al dicho Antonio Carrillo la provincia de Tierra Firme desde hace mas de veintitrés años. Sabe, además, que es de treinta y cuatro años “poco mas o menos”, que es hombre honrado y de buena vida, “que navega la dicha Carrera de Yndias del tiempo que lleva dicho a esta partte y espezialmente a la dicha provincia de Tierra Firme puertos y costas de su barlovento Cartagena  Portovelo Margaritta y Santa Martta Caracas Rio de la Hacha Honduras y demas puertos de dicha provinzia sirviendo plazas de page grumete marinero contramaestre guardian acompañado de pilotto y pilotto principal en diferentes navios…”; entre ellos el “Nuestra Señora de la Concepción”, del capitán Juan de Salazar (desde Santa Cruz de La Palma a Caracas) o el San Antonio, de Antonio Gómez, dueño (desde Santa Cruz de Tenerife a la Habana).

El Capitán Alonso de Platta Aldana, testigo presentado, también asegura que Carrillo lleva mas de veinticuatro años navegando la Carrera de Indias, sobre todo la provincia de Tierra Firme, usando “de la abuja astrolavio vallestilla y tomar altura de sol y estrella y echar punto en carta de marear…”  “Por lo qual si este testigo hubiera navio que navegar a la dicha provinzia y demas yslas y costass de su barlovento se lo entregara para que lo fuera gobernando por pilotto prinzipal por la mucha satisfazion que tiene de su obrar en esta materia…

Al margen de certificar varios viajes realizados a la provincia de Tierra Firme como ayudante de piloto en diferentes navíos, Antonio Carrillo lo hace como piloto principal en 1662 en el navío Stª Maria y José, de Alonso de Alcaudete, desde la Habana hasta España. Un año después, también como piloto principal del anterior navío, navega en  compañía de los galeones “del cargo del Marques de Villarrubia”.

El capitán Juan Rodríguez de Cerdeña, vecino del Barrio de Triana, ha vista navegar a Antonio Carrillo la Carrera de Indias desde hace más de veinticinco años. Confirma, además, que el aspirante tiene treinta y cuatro años y fama acreditada, sin mancha alguna.

Certifica varios viajes que conoce: “En el año passado de mill e seyscienttos y sessentta y tres en el Navio Ntrª Sª de la Concepción dueño el Capitan Juan de Salazar desde la ysla de la Palma de donde salio con registro hasta el puerto de Caracas…” “En el año mill seyscienttos y sessentta en el navio San Juan dueño Don Hernando de Herrera que fue de registros desde la dicha ysla de Tenerife al puerto de Campeche…”

Varios testigos más acreditarán, bajo juramento, la experiencia de Antonio Carrillo en la navegación de la Carrera de Indias.

No solo es válida la experiencia reconocida en el mar, también se ha de cursar varios meses de la cátedra de Cosmografía en Sevilla. En este caso, Antonio Carrillo cumple con las ordenanzas de la Casa de Contratación e imparte los referidos estudios.

En julio de 1664, por medio del Capitán Francisco de Ruesta -Real Casa de Contratación de Sevilla- que ha estudiado toda la información aportada, se provee auto de citación para examinadores y aspirante.
Vistos y contados los vottos salio aprovado el dicho Antonio Carrillo por todos los vottos…”

CONTRATACION, 56B, N.28.

ORTEGA DE LA MANO, G.

sábado, 3 de agosto de 2013

Juan Báez (SS. XVI-XVII)

Natural de la Isla de La Palma, hijo de Cebrián Báez y María Piñero.
Nuevamente será la Casa de la Contratación de Sevilla quien nos aporte información sobre este piloto palmero, referenciado a través de los exámenes que realiza para la obtención del grado de piloto de diversas provincias del Nuevo Mundo.
Así, en 1603, cuando pide examen de piloto ante dicha institución real, dice llevar más de 18 años navegando la Carrera de Indias (provincia de Tierra Firme).
El piloto Juan Rodríguez Bernardo, que figura como testigo, dice conocer al interesado navegando la Carrera de Indias desde “más de diez años”. De él comenta que es mayor de 25 años “porque asi lo parece por su aspeto” y continúa; “habrá cinco años poco mas o menos que este testigo y el susodicho hicieron un viaxe juntos desde Guinea hasta Cartagena y desde Cartagena hasta Portobello yendo el dicho testigo por piloto y Juan Baez por marinero ganando soldada por ello…”, “y demas de esto sabe este testigo el que dicho Juan Baez a echo dos viaxes por piloto de España a La Margarita en la nao de Benito del Rio por piloto”. Otro de los testigos, Diego Martín, piloto examinado (presente en la probanza), dice del marino palmero, que seis años atrás hicieron juntos un viaje desde Cartagena a la Habana en una nao propiedad de Martín González Castillo, yendo el testigo como pasajero y el dicho Juan Báez como “acompañía” de piloto. Manuel de Burgos, piloto examinado, añade que hacia 1599 hizo, junto a Juan Báez, un viaje desde España a Santo Domingo en una nao propiedad de Alonso Salinas “yendo este testigo por marinero y el dicho Juan Baez por artillero…, y otro viaje desde la Islas de Canaria a la Habana por contramaestre”.
Otro de los que deponen en su favor es el piloto Gaspar Fernández (portugués casado con una palmera) dice conocerlo desde “moço pequeño y conocio a Cabrian Baez y conoce a Maria Piñero su madre de mas tiempo de veinte años a los quales tubo por marido y mujer…” “De la quarta pregunta dixo que save que el dicho Juan Baez y los dichos sus padres y abuelos que conoce y conocio y de  los que tiene noticia los a tenido y tiene y son auidos y tenidos por cristianos viexos no de casta de moros ni judios ni de los nuevamente conbertidos a nuestra fe catolica ni que lo son ni ninguno de ellos lo an sido presos ni castigados por en Santo Oficio de la Inquisición en manera alguna…
El 10 de enero de 1604, en la sala de la real Audiencia de la Casa de la Contratación de Sevilla, “se entro a examinar Juan Baez para ser examinado de piloto de la provincia de Tierra Firme conforme a su pedimento”. Ante 29 pilotos, un escribano y el Piloto Mayor,  “auiendo precedido el examen riguroso el dicho Juan Baez tubo veynte y nueve votos de aprovacion y uno de reprovacion y el dicho piloto mayor le dio el dicho grado de piloto…” Con fecha del 18 del mismo mes y año se le despacha el título de Piloto.
En marzo de 1611 solicita nuevo examen (en la Casa de la Contratación de Sevilla) para piloto de las provincias de Nueva España, Santo Domingo, Puerto Rico y La Habana. La experiencia del piloto palmero en la navegación de la Carrera de Indias ya era considerable y así lo acreditan los testigos requeridos en el auto de probanza nuvamente redactado. Unos años después, el 25 de enero de 1616, acude a la sala de la Real Audiencia de la Casa de Contratación para ser examinado por los pilotos encargados, quienes han de formularle “cada uno tres preguntas las mas difíciles que entendieren en el arte de la navegación…”, “el dicho Juan Baez salio aprovado por todos los pilotos y visto por el dicho piloto mayor le dio en presencia de todos el dicho grado de piloto…
Existe una referencia (1609) de este piloto palmero en la sección “Registro de Navíos” del Archivo General de Indias en la que figura como maestre del navío Nuestra Señora de la Concepción, de ciento setenta toneladas, en un viaje con la flota de Juan Gutiérrez de Garibay, desde Sevilla hacia Nueva España.
Hermano de Juan fue Francisco Baez, también piloto de la Carrera de Indias e igualmente palmero, que falleció en Veracruz en 1620. Estaba casado con Isabel Sánchez y era padre de otro piloto; Cebrián Báez.

AGI. CONTRATACIÓN. 53B, N.45

ORTEGA DE LA MANO, G.